Foto: Gloria Dávila,en el muelle del Lago Maschsee (Hannover-Alemania)
Autora: Gloria Dávila
Tu amor es... Rostros murciélagos en pieles huracanes al caer la noche Luz de sombra Límpidas superficies Raíces nubes Saturninos fieles de pieles en hollín.
El amor tuyo es... sangrientos e inmaculados triángulos en anillos perdidos entre la pasión y el último eslabón.
Ese es... tu amor, tu ladrido, graznido, de anacoretas gritando en la síntesis escaleras en Partenón al toque de tu piel erupción y fuego para ser aliento de mi alma.
Tingo María, 4 de noviembre de 2006
de Fuego del Cadalso (Poemario inédito)
Hace no mucho tiempo había estado pensando que la poesía es una contradicción en si misma, y los poetas somos un lío interminable ajajá en esta se demuestra una “hermosa forma de describir algo que no se puede describir”…quizás si no fuera así la poesía no fuera tan mágica …y volvemos a empezar, por eso nunca termina, por eso hay un circulo vicioso para nosotros los poetas entre sentir y escribir, cada poema un sentimiento que no podemos terminar de describir, cada sentimiento un poema que no podemos dejar de escribir…
un enorme saludo desde mexico de un nicaraguense que vivio casi toda su vida en el salvador...y que ahora la tiene entre las personas que mas aprecia y que mas gusto le da haber conocido alguna vez en la vida...
Todo lo animado en el poema cobra vida. El viento hace un acto de contrición y trae perdón, lleva en su vorágine, en su vórtice la señal de perdón. Pero no solo es el viento, también el sol, sus lunas, el arco iris empiezan a manifestarse con el hálito anima-ae o el psique de todas las cosas. Y todo este principio, este hálito mítico es el preámbulo de los versos al amor. Gloria Dávila nos incorpora a su universo amatorio, nos induce a ser amados, bajo los elementos contradictorios: luz - sombra, murciélago-ladridos, hay esa dicotomía en sus cantos amorosos.