Obra de Allfredo Alcalde, fototomada por Gloria Davila

Se abrieron mis venas

surca el viento y mis sangres

entre el lodo y la maroma

hoy es siempre noche

silencio sepulcral

no es más ventura ni

tierra fértil

me corroe el alma

que a pedazos cae al murase

llora a guillotinas mi andar

no quiere más vivir

no quiere más sufrir

¡noooooooooo!

Esta grama es veneno

el destierro se me da alado

y repleta de espuelas filosas

que a mi ha llegado

¿Cómo querer amar?

No, no…

La vida no se hizo para mí

la vida me dio una cruz

Jubileo no es mas ésta palabra mía

Enrumbo taladros a mis llantos

que son infinitos desde antiguo

hombre, mujer, araña

hombre calor en magma

que hoy eternizada me ahoga.

¿Por qué se hizo el amor?

¿Por qué el llanto existe?

Es pan duro de roer

Es lluvia electrizada

El va riendo a la luna enamorada

Y yo en hielo pétreo en mis escarchas.

Se equivocó la paloma…

Subiendo al monte cuando arena es el viento

Mis manos raídas por tu olvido

cercenadas carcomas del tren en marcha son

enlutadas mis iris en llantos sánscritos

mis manos espartacos en sombra son

mi propio verdugo.

¿Cómo convivir con la

angustia madre de la estancia

en el inspirar?

Dime cuantas horas

De mutismo debo aguardar

Es un sopor de mis espuelas

Hiriendo mis heridas por dagas

Que exhalando maldades

Va sumida a mí piel hoy raída.

Estaciono el mirar

En mi alma cercenada

No hay muerte que me llene

De alegrías

No hay lucha más cruel

Que este olvido

No, no lo hay

Me dejaste hasta el morir

Huyendo de la vida.

Cae la lluvia

mi fiel compañera

No son más lluvia

Esas gruesas gotas

De ríos

Son mi sufrir sempiterno

En hielo

En roca dura

En magma gélido

Gloria Davila

9:11 am

TM, 15 de noviembre de 2007