Yace la augusta noche desde la luna en fango,
dice que es fría escafandra,
grita su rebeldía a mi estrecha anatomía
y mirando la vorágine de su ocaso supurando,
mi lontananza de alados caballos
se arremolina y calza sus pies en quimeras
las que hoy se fueron al olvido sánscrito.

Mi piel muestra su desnudez
fragmento de lágrimas al espacio
lienzo de su débil anatomía
mientras una voz grave
señala que agotado el tiempo humareda es,
polvo sobre mar perdido,
polvo en mi cordura.

Yace la augusta noche desde la luna en fango
y suspira su epitafio
grama dice ser
himno de adioses
interludio de un bufón en bohemia y
en su taquilla última apostado está
a la espera de ver sumada al canturreo eternizado
que hoy es ventura de una metamorfosis.

Tisis sepulcral comparsa es
de quererte te quiero grita y empalma sus besos
a las genealogías del tiempo en olvidos rancios
roe mi dolor
fractura como un rayo
toda mi existencia y
soy sólo polvo de mi otra conciencia sin conciencia.

Yace la augusta noche desde la luna en fango
y mis pasos canijos
mitigan mi sed de vida por eterno,
pero he muerto en tus recuerdos
he muerto en tus soñares
no soy nada
apenas sentimientos de un grito visceral
por tu amor perdido.

© Gloria Dávila Espinoza
Trinidad (Cuba), febrero de 2008